eBiblio: análisis y resultados del servicio durante 2015

eBiblio es un proyecto que ofrece un servicio de préstamo en línea gratuito de libros digitales (eBooks) y audiolibros de las bibliote...


eBiblio es un proyecto que ofrece un servicio de préstamo en línea gratuito de libros digitales (eBooks) y audiolibros de las bibliotecas públicas españolas. Se puso en marcha en septiembre de 2014 impulsado por la Secretaría de Estado de Cultura en cooperación con algunas comunidades autónomas, aunque en la actualidad ya se encuentra disponible en todas las comunidades y ciudades autónomas (a excepción del País Vasco, que cuenta con una plataforma propia llamada eLiburutegia de la que hablo aquí). 

Hace unos días, la Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria publicó los datos del servicio eBiblio correspondientes al año 2015, los cuales resultan de gran interés para estudiar y analizar la plataforma al reflejar los datos del primer año natural de uso. Y aquí sucede algo muy curioso, puesto que dependiendo de quién interprete estos datos nos encontramos con unos resultados excelentes o más bien normalitos. 

En mi opinión, los datos obtenidos por eBiblio no son nada malos, pero como todo, hay que tener en cuenta los pequeños detalles. Por un lado, se refleja el esfuerzo de distintas administraciones para que cuaje un proyecto nuevo a nivel nacional. Hablamos de distintas autonomías que tienen sus propias competencias educativas y culturales; ponerse de acuerdo no es fácil. En este aspecto el asentamiento e implantación del proyecto han sido un éxito. Por otro lado, los datos de usuarios y lectores son bastante positivos. Por ejemplo, los datos de Cataluña (que se sumó en junio de 2015) son realmente espectaculares, y más aún si los comparamos con otras comunidades que han participado el año entero. 

Sin embargo, y aquí viene lo preocupante, no todo es tan positivo si hablamos de licencias. Según nos contaba la web El BOE nuestro de cada día, el ministerio rebaja el número de títulos para préstamo de 1.430 a 486 para 2016. Es evidente que esta acentuada bajada va a afectar de manera clara a los catálogos de eBiblio, y más cuando los lotes se han adjudicado en su totalidad a una única plataforma (Libranda, del grupo Planeta). Si ya de por sí los lectores prefieren el libro impreso frente al electrónico, este panorama no augura un buen futuro para eBiblio. Si los catálogos no son capaces de ofrecer contenido actual, de interés o variado al lector, éste optará por otras plataformas de descarga de libros electrónicos, legales o no.

Pero volviendo al tema en cuestión, los datos de este informe de 2015 son optimistas. Está claro que es el momento en el que las administraciones implicadas deben hacer un esfuerzo conjunto y conseguir que eBiblio se asiente en nuestro sistema bibliotecario como otro servicio más para el usuario. Estamos ante una oportunidad única de establecer un servicio innovador en nuestro país. Hemos visto que el sistema gusta al lector, ha tenido buena acogida y sí se utiliza, por lo que sería una insensatez desaprovechar esta ocasión.

Para ello, se debe trabajar fundamentalmente en la formación de usuarios y –sobretodo– de profesionales. Esto último es fundamental, ya que hace unos meses pude cambiar impresiones con personal de distintas bibliotecas adscritas a eBiblio que se quejaban de la escasa formación que han recibido sobre la plataforma. Una de sus principales quejas era que en muchas ocasiones no pueden ayudar al lector, especialmente a la hora de configurar equipos o explicarles qué debían hacer para poder leer con sus dispositivos. Y ahí entraría otro factor clave en el que se debe trabajar: simplificar el sistema y adaptarlo a la mayoría de soportes existentes en el mercado. En breve publicaré una entrada sobre el uso de eBiblio y las primeras impresiones que tuve al utilizar este servicio, por lo que os puedo asegurar que dependiendo de qué equipo o dispositivo uses la configuración puede ser algo compleja o un juego de niños. Quizás sea un tema peliagudo al haber editoriales y licencias de por medio, pero es algo en lo que se debería trabajar obligatoriamente en el futuro.

Por último, pero no por ello menos importante, es primordial esforzarse en la difusión y promoción del servicio. Muchos lectores todavía no conocen la plataforma y sus posibilidades. Si aún no has probado el servicio eBiblio, te animo a que lo pruebes. Sólo necesitas ser miembro de una biblioteca pública y estar dado de alta como usuario en su catálogo en línea (vamos, tener un usuario y contraseña para acceder). Puedes encontrar más información sobre eBiblio y acceder al catálogo de tu comunidad en este enlace.


Miguel S. Reula.
Leer el informe sobre el servicio eBiblio en el año 2015 (PDF).
Página oficial del MECD sobre eBiblio.
Imagen original de Tina Franklin, modificada por Miguel S. Reula.

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